viernes, 19 de noviembre de 2010

...el final del blog

Última entrada de este amado y odiado blog. No quería utilizar nunca esta frase, y lo he tenido que aplazar demasiado, pero al fin ha llegado el día de anunciarlo.


Los motivos de dar carpetazo a este proyecto que ha durado más de dos años, son los siguientes:

  • En la gala de los Premios Pulitzer del 2010 le dieron el premio a alguien que estaba más enchufado que yo, pero su trabajo no era mejor que mi blog.
  • Mi originalidad ha muerto y mi motivación ya llevaba tiempo agonizando.
  • Falta de tiempo para darle a este proyecto su merecido segundo diario que le invertía para crear las entradas.
  • La entidad que financiaba el blog para mantener en pie la amplia estructura de personas que llevaban a cabo este proyecto han preferido pagar más si cerraba el blog.


No quería hacer más entradas, pero necesitaba darle una despedida a este blog como se merece y tal y como empezó, hablando de cacahuetes.


No os mentiré si digo que no he contado el número de cacahuetes que he comido en estos más de dos años, pero garantizo que han sido más de dos, total, que más os dará.


Y sin nada más que contar me despido.


Lloros, despedidas, comentarios, alegrías y demás reacciones a este adios dejarlos como donativo en la iglesia, que allí se os hará el mismo caso que aquí, ninguno, pero al menos pensaréis que habéis colaborado y os sentiréis bien. Sin embargo si queréis donar dinero a la iglesia no seáis ignorantes y dármelo a mí, que se os hará el mismo caso que allí, todo, pero además no lo destinaré para realizar cuestionables prácticas que se llevan a cabo en el clero.


Un abrazo a todos.

P.D.: Podría haber hecho una entrada entrañable, sensible, que emocionase, y que hiciese derrumbar a los más fuertes, pero... no quiero que recordéis el blog como algo triste, sino como una puta mierda como siempre ha sido.

domingo, 24 de octubre de 2010

...el caso de la pulsera de los dos millones de pesetas

Hace tiempo mi novia y yo decidimos crear un negocio que se dedicaría a investigar cosas que molasen. Nuestro negocio se llama Ana & Cote Detectives Privados. Nuestro negocio tiene mucho reconocimiento y no hay año en el que no se nos otorgue prestigiosos galardones. Y por el momento hemos investigado cientos de casos a cada cual más importante a nivel internacional, como por ejemplo, el conocido por todos y famoso caso de la oveja descansando en la carretera de Francia, que fue investigado por nosotros y que nos dio prestigio internacional.

El último caso en el que solicitaron nuestros servicios fue el de investigar el evento de un matrimonio, donde teníamos que infiltrarnos e investigar qué asistentes se quitaban la chaqueta durante el banquete, o qué asistentes gritaban "viva los novios". Nuestra clienta se puso en contacto con Ana para fijar la fecha y le dijo que nos pagaría con una suculenta y copiosa comida. No nos negamos y asistimos a dicho evento a investigar. La mujer dijo que sería nuestro enlace y que también asistiría a la boda, y que iría vestida para la ocasión de madre de la novia.

Allí estábamos en el evento conociendo a nuestro enlace, observando a cada uno de los asistentes y posibles sospechosos de gritar "viva los novios". Finalizó el acto solemne del matrimonio y nos disponíamos a ir al banquete, pero hete allí, que me encontré una pulsera en el suelo y pensé que podría ser de alguno de los asistentes.

Lo comenté con mi socia y novia y me dijo que hiciese un informe exhaustivo para que ella se lo entregase a nuestro enlace, mientras, ella, establecía conversaciones con los asistentes para conocer más de cerca a nuestros fichados. Hice el informe:

  • Descripción exhaustiva del objeto encontrado: Pulsera
  • Descripción exhaustiva del lugar del hallazgo: Suelo.
  • Valor económico: Bisutería barata, quizá 50 euros.
  • Valor sentimental: El que se le puede tener a la bisutería barata.

Una vez finalizado dicho informe se lo entregué a Ana, lo leyó, me miró, lo volvió a leer, me volvió a mirar y me dijo:

  • Ana: Hasta ahora, en nuestro negocio... ¿quién ha hecho todos los informes de los casos?
  • Cote: Mmmmm, tú, y nos ha ido muy bien por ello.
  • Ana: Ok, recuérdame que el informe del caso de la boda lo haga yo también.
  • Cote: Mmmmm, ¿y eso?
  • Ana: No, nada, porque tu labor de reconocer posibles sospechosos es muy buena, y es preferible que te centres en eso.
  • Cote: Cierto.

Ana le entregó el informe y la pulsera a nuestro enlace. Nuestra clienta se alegró de que se lo entregásemos.

Al finalizar todo el evento hicimos el informe de la boda y nos pagaron muy bien con la comida. Estábamos todos contentos.

Todo había salido a pedir de boca y no había ningún problema, pero una llamada inesperada a nuestro despacho días después, alarmó a Ana que fue quien cogió la llamada. Era nuestra clienta del caso de la boda.

  • Ana: ¿Diga?
  • Clienta: Hola, ¿recuerda que en la boda me entregó una pulsera?
  • Ana: Sí, claro. Disculpe por el informe que le entreg....
  • Clienta: No hay nada que disculpar. La dueña de la pulsera quiere recompensarles por su gran labor a la hora de encontrarla.
  • Ana: Ah ¿sí? ¿Tenía mucho valor sentimental?
  • Clienta: Ahora le paso por fax el informe que me ha mandado la dueña de la pulsera para que lo lean. En breve se pondran en contacto con ustedes para recompensarles.
  • Ana: De acuerdo.
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  • Descripción exhaustiva del objeto encontrado: Pulsera en oro blanco de 18 kts. con formas ovales perfiladas por noventa y ocho diamantes, talla brillante, color Top Wesselton y ca. 5,50 cts. de peso total; separadas por siete grupos de cuatro zafiros, talla redonda. Cierre de lengüeta con broche de seguridad. Con el lomo completamente decorado por un bello calado geométrico con pavé de diamantes. Medidas: 18,5 x 1,4 cm.
  • Descripción exhaustiva del lugar del hallazgo: Dependencias exteriores de la Iglesia de Nuestra Señora Santa María del Sagrado Corazón de Suecia.
  • Valor económico: 12000 euros.
  • Valor sentimental: El que se le puede tener a una joya exclusiva de 12000 euros.

domingo, 17 de octubre de 2010

...la leyenda de tres con cincuenta y dos

Cuenta la leyenda, que en el profundo Reino Unido de finales del siglo XVIII, hubo una vez un suceso que tuvo graves y desastrosas consecuencias para tiempos posteriores hasta nuestros días.

Un joven inmigrante italiano de 12 años, llamado Balonno Cesetto, estaba en las lúgubres calles londinenses por la noche yendo a su casa, cuando de repente un mendigo de la zona le dijo:

  • Yonki de la época: Eh tio, enrrollate, dame un penique o un chelín tio, que el carro de caballos me ha dejado tirado en la calle, y no tengo con que volver a casa, y mi mujer y mi hijo recien nacido están ahí que no pueden salir adelante, que me necesitan con ellos, y no tengo nada de pasta, enrollate y dame algo tio.
  • Balonno: Disculpe caballero, pero sólo llevo 3 chelines y 52 peniques, y me son necesarios para el día de mañana poder comprarme un frigo pie de la época actual.
  • Yonki de la época: Pero cabrón, enrrollate, va, dame un penique aunque sea tio.
  • Balonno: Disculpe que le siga llevando la contraria, pero que es que sólo tengo tres con cincuenta y dos y no me sale de los mismísimos dárselos al primer pringado con el que me encuentre.
  • Yonki de la época: Pues te rajo y te robo un penique.
  • Balonno: Pero que sea sutil eh, nada de estar muerto toda mi vida con una herida fea y sucia, que uno es inmigrante pero tiene mucha honra, y a la hora de ir por ahí a los cielos o infiernos no quiero que me miren y digan "ala que herida más fea", no no, yo quiero que digan "mira tú, oye, que herida de navaja más bien hecha, ni el mismo Van Gogh, (que por esa época acababa de morir) qué sutil oye".
  • Yonki de la época: Vale.
Y el mendigo le mató y le robó un penique. Un único y miserable penique pudiendo robarle tres chelines con cincuenta y dos peniques.

Ahí acabó la vida de Balonno Cesetto (se dice que debido a su nombre el baloncesto tomó ese nombre, que por aquel entonces lo acababa de inventar James Naismith un profesor de la YMCA de Springfield, Massachusetts, Estados Unidos), pero empezó la leyenda.

Cuenta la leyenda que desde que ocurrió este macabro suceso, el espíritu de Balonno sigue entre nosotros, y siempre que alguna persona en cualquier sitio del mundo, lleva tres con cincuenta y dos en los bolsillos, este alma en pena le quita una moneda de las cincuenta y dos, para que nadie lleve esa cantidad de dinero, porque ya que él no puedo llevarlo, no dejará que nadie lo lleve. Ala, eso sí, la herida de navaja que lleva es bonita eh.

Y ahora fijaros. No veréis a nadie que lleve tres con cincuenta y dos en los bolsillos, o más o menos, pero nunca esa cantidad. ¿Casualidad o serendipia? Sea lo que sea, no estamos sólos en este mundo.

El espíritu de Balonno Cesetto es como Dios, está en todas partes.

¿Tú crees en Dios? Pues yo tampoco. Así que imaginate si creo en esta historia inventada en dos minutos.


viernes, 8 de octubre de 2010

...el negocio

He abierto un negocio reciéntemente y me ha costado mucho dinero y esfuerzo poder crearlo. Pero una vez pasados todos los trámites, aquí estoy, en mi primer negocio. He intentado que sea un tipo de establecimiento de toda la vida, pero tratado con mucho cariño, modernidad y pasión. Viviré por y para este negocio y creo que me irá bien, tanto que he pensado que podré ampliar la oferta que actualmente dispongo. He inundado la ciudad de publicidad, he creado una web para que vean mis productos, y por el momento la cosa va muy bien. Llevo sólo unos días y ya he tenido varios clientes, pero siempre me acordaré de mi primera clienta.

Acababa de abrir y ahí entró. Una chica exhuberante, morena, con camisa blanca, una falda a la altura de las rodillas, unos zapatos de alto tacón, perfumada y maquillada. Muy arreglada pero me gustaba. Se apoyó sobre el mostrador enseñándome su pronunciado escote camisero y me pidió que estaba interesada en lo que yo ofrecía mientras me acariciaba con un dedo mi mejilla. Era mi primera clienta y no sabía hasta que punto era eso normal, pero me comporté como un profesional y la traté como a la mejor sin importar cuales eran sus intenciones.

Le dí toda la información previa necesaria pero la rechazó, era evidente que ella venía con unas muy claras intenciones, y ante semejante belleza yo no pude resistirme. Cerré la puerta del negocio y la llevé a la trastienda, que estaba adecuada para descansar, pues tenía cama, sofá, televisión y alguna que otra bebida espirituosa.

Allí empezó a desabrocharme mi camisa blanca dejando entrever mi depilado y musculado pecho. Ella me dijo que no hiciese nada, que todo era cuestión de lo que ella mandase. Acepté sin ningún tipo de oposición.

Mientras me acariciaba mi pecho con una mano, con la otra seguía descamisándome dejando entrever mis marcadas abdominales. Tras finalizar con el desabroche oportuno, me tumbó en la cama, me quitó los zapatos, los calcetines y empezó a desabrocharme los pantalones.

Yo estaba muy excitado, y ella parecía estar en la misma situación. Tras quitarme complétamente los pantalones, me quitó también mis boxer y empezó a chuparme la polla con sus exhuberantes labios. Lo hacía muy bien, acompañándose con un movimiento de manos subiendo y bajando sobre mi erecto pene.

Yo todavía conservaba la desabrochada camisa, y ella lo conservaba todo. Paró de comerme todo el cuerpo, se quitó los zapatos y sin quitarse la falda se quitó su bonita braguita. Me cógió los dedos de mi mano derecha llevándolos a su más preciado y húmedo tesoro. Nunca había visto tal humedad y eso me excitó todavía más si cabe.

Introdujo mi polla, enfundada previamente, en su coño y empezó a trotar sobre mi apoyando sus manos sobre mi pecho. Que bien lo hacía ella, y parece que yo tampoco lo hacía nada mal. Poco a poco empezó a descamisarse y yo ví su sujetador que hacía juego con su braguita. Se quitó toda la camisa y se desabrochó su sujetador dejándose totalmente desnuda. Tenía unos pechos naturales muy bonitos y muy bien puestos, una 95 copa C diría yo (digamos que me defiendo en estos temas).

Me cogió las manos y me las puso sobre sus pechos mientras seguía cabalgando sobre mí. Que turgentes y suaves tenía los pechos. Se tumbó sobre mí y me susurró que iba a correrse. Yo no sé si era profesional que yo llegase al orgasmo, pero así hice porque me excitó al máximo que ella me susurrase eso. Llegamos al orgasmo a la vez. Ella fue impresionante y sé que yo no estuve nada mal, porque según dijo le hice tener dos orgasmos más en ese momento. No era la primera vez que lograba que una mujer los tuviese.

Se quitó de mi polla, me quitó el condón y le dio un beso a mi pene diciendo que muchas gracias por ese maravilloso polvo. Se tumbó en la cama a mi lado durante media hora y estuvimos intercambiando opiniones.

Después se marchó diciendo que vendría más por aquí y que le haría saber a todo su entorno que este negocio estaba muy bien. Me pagó lo que marcaba mi publicidad. 350 euros por una hora para una chica.

Y es que, mi negocio es ser un chico de compañía, ella requirió mis servicios y yo se los ofrecí encantado. Tras ese día ha venido más veces, sóla o acompañada, con hombres y mujeres, con más de dos y de tres. Y otras personas también se han interesado por mis servicios, viniendo al propio establecimiento, o llamándome para que vaya a su domicilio. En dos semanas he rentabilizado el 15% de mis gastos iniciales y eso está perfecto.

Aunque estoy un poco cansado, hoy también abriré el negocio. Y si todo sigue así, pronto contrataré a más chicos de mi entorno para que ofrezcan lo que yo ofrezco.

Sexo remunerado y sin compromiso. ¿Se puede pedir más? Eso sí, lo hago con mucho cariño.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

...la inspiración de Onene

Onene oh nene nene oh nene nene oh Onene.

Cuando te miro las campanas suenan como cuando el amanecer empieza. De una manera ilusionante y esperanzadora. De una manera que me hace despertar del más largo sueño, por bueno o malo que sea, me despierta y me hace asimilar lo que vivo. Me hace sentir vivo, me hace sentir un hombre, me hace un ser creado para mirarte y sentirme especial.

Sólo te miro y siento como unos angeles bajan del cielo y me suben a él. Y desde allí, el lugar más privilegiado de esta tierra, estas tú, mirándome, y yo sintiéndote hasta lo más profundo de mi ser. Lo que circula por mis venas es ilusión de conocerte y seguir mirándote siempre. En mi cabeza sólo pensamientos de ti recorren e inundan mi cerebro, los pasos que doy son para acercarme más a tí y el aire que respiro es tu aroma embriagador.

Onene oh nene nene oh nene nene oh Onene.

Y no quiero parpadear porque perdería el ritmo que mi corazón ha impuesto al verte, no quiero desacompasarme de esta situación tan encantadora, tus ojos, tu sonrisa, tu cara angelical me devuelven esa mirada, una mirada tierna, sensual, agradable, sexy, y todo lo bueno que se puede decir de esa mirada es poco.

No quiero que se acabe el momento de seguir viéndote pero sé que llegará ese momento y tendré que cerrar los ojos. Pero en mi retina siempre se quedará registrada tu imagen. Volvería a nacer y a vivir mi apesadumbrada vida para tener un sólo segundo para mirarte como ahora estoy haciendo.

Onene oh nene nene oh nene nene oh Onene.

Me llenas de gozo y satisfacción sólo con tus ojos. Me llenas de amor y paz y no has hecho nada para ello, sólo mirarme, ni siquiera has pronunciado ni una palabra y ni siquiera sé como te llamas. Pero en el momento en que tenga que mirar hacia el horizonte y tú no estés, te recordaré con el nombre de Onene.

Onene oh nene nene oh nene nene oh Onene.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

...herida de terror de tercer grado

Ayer fui a casa de un amigo que tengo desde hace años. Es un amigo que cuando lo conocí lo consideraba como normal, pero de un tiempo a esta parte su excentricidad ha ido aumentando hasta límites insospechables.

Ayer fui a casa de ese amigo porque me llamó preocupado. Nunca antes me había hablado con esa voz nadie. Parecía angustiado. A esa casa únicamente entré hace 4 años y era una casa muy bien decorada y limpia.

Ayer fui a casa de ese amigo y ví lo que él vio. Y temo que me vuelva igual de loco como él se ha ido volviendo con el paso del tiempo. Porque lo que yo ví ayer, él lo lleva viendo durante varios meses.

No le agradezco para nada que confiase en mí para enseñarme lo que iba a acontecer ayer a las 22:35 de la noche en el interior de su casa. Él dice que todos los días lo tiene que sufrir, yo digo que eso es humanamente imposible de revivir.

Me llamó a las 21:00, y yo estaba cenando. Me dijo con una voz aterrada si le podía hacer el favor de ir a su casa. Ya sabe que vamos diciendo por ahí que algo le pasa y que últimamente está como ido, con la mirada perdida, que está loco.

Lo que él quería era que sus todavía amigos fuésemos y viésemos lo que ocurría día tras día en su casa. Él comprendía que le tratásemos de loco. Él quiere que ahora le comprendamos y yo ahora le comprendo.

Me planté en la puerta de su casa a las 21:57, al igual que mis amigos que llevaban esperando varios minutos. Decían que habían tocado a la puerta pero que nadie respondía, y veían que había luz en las ventanas pero no se veía nada a través de ellas.

Si nos llamó para ir inmediatamente a su casa, ¿por qué cuando llegamos no nos abría? A las 22:00 nos abrió la puerta a los 5 amigos que allí estábamos con mirada aterrada, diciendo con voz acongojada "entrad, amigos, entrad, va a ocurrir otra vez".

Entramos y lo que hace años era una casa en la que se podía habitar de una manera digna, se había convertido en un lugar inhóspito, dantesco. Todo estaba roto, caído, sucio, lleno de insectos, moho y demás elementos insalubres.

"A las 22:35 en la habitación que tenéis delante, viviréis la peor experiencia de vuestras vidas, yo la llevo viviendo durante meses todos los días, y cuando salgo de casa me tacháis de loco. Muy bien, tachémonos todos de locos despues de esta noche". Nos dijo.

"Os he traido aquí para que veais lo que a mi poco juicio que me queda dicta, es lo que me ha hecho volverme en lo que soy, alguien que ha ido perdiendo la cabeza día tras día, y que no sabe qué es la realidad y qué es imaginación". Continuó.

La habitación estaba cerrada, sin pedir permiso la abrí y ví una habitación impoluta, totalmente diferente al resto de la casa, inmaculada, como si la limpiasen cada segundo. "Paciencia amigo, todo cambiará en pocos segundos, cerrémosla". Me dijo.

22:35. Mi amigo apagó las luces de la casa y empezó a verse por la rendija de la puerta una luz intermitente como si de un foco a punto de fundirse fuese. Allí estábamos, delante de la puerta cerrada de la habitación, ojipláticos mis amigos y yo.

"Es ahora, ahora es cuando ocurre, CUIDADO!" Dijo. Y la puerta se abrió sóla de manera impactante, con un vendaval, dejándonos a la vista lo que acontecía en esa habitación, o ¿debería decir sala... de tortura?

A la luz del foco parpadeante se veían dos siluetas de personas, una sentada en lo que viene a ser un sillón de dentista, y otra de pie. La primera gritaba de un dolor indescriptible e inaguantable y la segunda utilizaba todo tipo de utensilios para torturarlo.

Pequeños charcos de sangre iban formándose en el suelo que provenían de las múltiples heridas del torturado. El que estaba de pie llevaba puestos unos guantes y cogió con sumo cuidado la siguiente herramienta.

Un cuchillo de cocina que utilizó en los ojos de su víctima. Con la punta empezó a deslizarlo de arriba a abajo por el globo ocular diseccionándolo por la mitad. Dos de mis amigos se desmayaron, el dueño de la casa se arrodilló mirandolo todo y pronunciando palabras ininteligibles.

Otros dos y yo seguíamos mirando incrédulos de lo que estaba aconteciendo. La víctima dejó de gritar muriendo del dolor. El torturador prosiguió quitándole la piel a tiras, extirpándole todos y cada uno de los órganos...

Se quitó los guantes, se dirigió hacia nosotros y nos dijo con voz grave "¿habéis disfrutado?". Se apagaron las luces y se cerró la puerta. Nuestro amigo nos dijo que ya se había acabado que podía abrir la puerta sin miedo a ver nada más. No había ningún resto de lo ocurrido.

"Cada día es una persona diferente la que es torturada, mujeres, hombres, ancianos, niños..., todos mueren a manos de esa bestia a las 22:35. Mañana será otra persona la torturada y no sé quién, ni por qué en mi casa ocurre esto". Dijo.

Desperté a los amigos desmayados y nos fuimos. Fue una experiencia horrible. Acabo de llamar a mi amigo dueño de la casa y le he dicho que se venga a dormir a la mía. Me ha dicho que no. Incrédulo le he preguntado que por qué.

"Me he vuelto loco, sí, pero porque cada día que veo a esa macabra persona torturar, me pregunto que por qué disfruto. No me pregunto qué razones habrá para que este fenómeno paranormal ocurra en mi casa. Simplemente disfruto del espectáculo".

¿Qué cojones ocurre en su casa? ¿Qué extraña razón hace que el ser humano disfrute viendo sufrir a los demás de una manera tan despiadada? No sé la respuesta a ninguna pregunta, sólo sé que, escribiendo estas líneas y pensándolo ahora bien me he dado cuenta de que... yo también disfruté.

martes, 21 de septiembre de 2010

...Arampanuh

Arampanuh ya no tiene ninguno de sus viejos amigos. Se siente sólo y sin fuerzas de seguir adelante en este mundo cruel.

Sin embargo no siempre ha sido así. Él siempre ha destacado por ser una buena persona y tener muchos y muy buenos amigos.

Pero los tiempos cambian y con ello las personas. Cuando era joven siempre estaba solicitado y siempre cumplía los deseos de la gente, pero ahora....

No, ahora no. A Arampanuh ya no le llama la gente, ya no queda con nadie, y se pregunta qué ha hecho para estar en esta situación.

Posiblemente él no tenga ninguna culpa, y seguramente sus antiguos amigos piensen que ellos mismos tampoco tengan la culpa.

La culpa de que Arampanuh hoy se sienta sólo y no tenga a nadie, es de la muerte, que a todos sus amigos se ha llevado menos a él.