lunes, 1 de diciembre de 2008

...cómo saber si soy una albóndiga y qué hacer en caso de serlo

Todos nos hemos preguntado alguna vez a lo largo de nuestra vida ¿Soy una albóndiga? Y siempre hemos tenido la duda y nunca hemos sabido contestar a esa pregunta. Pero ahora yo, en un momento de lucidez doy los pasos para saber si lo somos. Sí, voy a dar las claves para responder con objetividad y claridad a siglos y siglos de dudas.
¿Soy una albóndiga? Para saberlo deberás responder una serie de simples preguntas.
  1. ¿Estás hecho de carne?
  2. ¿Te ha caido alguna vez tomate?
  3. ¿Te ha caido alguna vez harina?

Si has respondido afirmativamente a todas las anteriores preguntas, eres una albóndiga, pero... no te preocupes, a parte de ser la mofa y befa de todos tus congéneres y correr el riesgo de ser comido, no ocurre nada más. No puedes evitar ser una albóndiga, pero sí puedes llevar una vida normal si sabes como, y yo doy los pasos para lograr llevar una vida normal siendo una albóndiga.

  • Evita en todo momento tener contacto con personas que porten tenedores o cuchillos en la mano, son propensos a comerte. Si vas a un restaurante y hay personas con esos utensilios, sal corriendo de ese lugar, te has metido en la boca del lobo y has de salir. Si no quieres ser digerido por bocas hambrientas de albóndigas de semejante tamaño, ¡huye!
  • Úntate día tras día ajo por todo el cuerpo, así conseguirás que personas con ánimo de comerte se alejen del nauseabundo olor que desprendes. Recuerda, eres un blanco fácil para personas que le gusten las albóndigas (todo el mundo), por lo que has de estar prevenido.
  • No te duches nunca. Esto refuerza el punto anterior y aun darás más asco a los comensales.
  • Si algún día se te cae algo al wc no te cortes en cogerlo con la mano, aun habiendo hecho tus necesidades anteriormente, y si puedes meter las dos manos, mejor, pero nunca metas pies ni otras partes, eso no es digno. Por supuesto, una vez metidas las manos, no te laves. Este punto es extraordinariamente importante para alejar aun más, si cabe, a las personas que te acechan.

¿Cansado de que la gente esté oliéndote por la calle con claros síntomas de querer comerte? ¿Cansado de que te claven tenedores o cuchillos en cualquier parte de tu cuerpo? ¿Cansado de que la gente aproveche cualquier descuido para echarte tomate en cualquier sitio? ¡Ya no más!, siguiendo los pasos arriba indicados, irás por la calle sin miedo, tranquilo de que no haya gente con ganas de comerte. Darás tal asco que huirán de ti. Ya sabes, has de pagar un pequeño precio para conseguir lo que quieres, pero... merece la pena, y eso es de ámbito público.

Yo, como albóndiga que soy, he hecho este estudio. Es un estudio realizado a mil albóndigas, y con un resultado óptimo del 100%, creo que ya es hora de hacerlo público para que las albóndigas sepan protegerse. Basta ya de conocer noticias de que se han comido a tu mejor amigo, o a tu familia, evítalo.

Antes de realizar este estudio estuve haciendo pruebas conmigo mismo. Haciendo pruebas sufrí muchas clavadas de cuchillo y tenedor, pero lograba escaparme con el juego "navaja-cuchara".

Seguir mis consejos y lograreis tener una vida feliz y tranquila. Posiblemente, si no teneis pareja, nunca la consigáis con el asqueroso aroma que emana de vosotros, y si la teneis, seguramente la perdais, a no ser que, como tú, sea una albóndiga. Ya sabeis, juntaros las albóndigas y procrear albondiguitas. Y por supuesto, nunca pidáis para comer albóndigas, y mucho menos para beber.

Por una vida sin albóndigas en nuestra dieta.

2 comentarios:

Jorge dijo...

Dios....¡¡soy una albóndiga!! y hasta ahora no me había percutido de ello...

De todos modos, los pasos y consejos anteriores ya los llevaba a cabo sin saber mi condición. Creo que son aplicables tanto a almóndigas como a non-almóndigas.

Realmente admirable que te hayas leido el post entero y no me rosigues la cerveza. Eso es amistad.

Da recuerdos por Cheposolandia, y recuerda que en Nochebuena me verás con americana.

Anónimo dijo...

Yo un día intente disfrazarme de croqueta, pero no surtia efecto, asi que deje de limpiarme la chorra para que la gente pensará que era una croqueta de bacalao, que se que tienen menos aceptación, aún asi, un día tuve que salir por patas para que no me comiese un hambriento grupo de gallegos.

Firmo como anonimo para evitar represarias por parte de algun gallego tragaldabas, pero los que me conoceis bien, bien sabeis quien soy.