viernes, 18 de septiembre de 2009

...resultados

Cuando participas en algún evento eres consciente de que puedes ganar y perder. Tienes conocimiento de que las posibilidades de ganar son treméndamente inferiores a las posibilidades de perder.

Pese a ello, te gusta participar. Te gusta competir. Te gusta sentir que formas parte de una sociedad, más abierta o más cerrada, pero eres miembro de ese más o menos selecto grupo. Eres uno de ellos, únicamente con el hecho de participar junto a ellos. Te sientes integrante de un grupo que sólo busca una cosa: participar...¿o ganar?

Reciéntemente he participado en un concurso a nivel nacional de blogs. Y mi único objetivo era no quedar último. Me llena de extraordinarias sensaciones haceros partícipes de mis resultados.

  • He logrado el puesto 256 en la sección de humor. Si lo miras de forma optimista, mi blog es el ducentésimo quincuagésimo sexto blog más gracioso de toda España. ¡De todo un país! Si lo miras de forma realista, mi blog ha quedado el 256 de 318 candidatos, y ha tenido 0 votos. Lo que indica que he quedado delante del resto únicamente por la orden de inscripción. Y que si hubiese más inscritos, hubiese quedado peor.
  • He logrado el puesto 3763 en la general. Si lo miras de forma optimista, mi blog es el trimilésimo septimgentésimo sexagésimo tercer mejor blog de toda España. ¡De todo un país! Si lo miras de forma realista, mi blog ha quedado el 3763 de 5548 participantes, y ha tenido 0 votos. Lo que indica que he quedado delante del resto únicamente por haberme adelantado a la hora de inscribirme. Y que si hubiese más candidatos...pues eso.

Pero bueno, no he quedado último, eso quiere decir que, tal y como prometí hace un tiempo, voy a contaros un chiste.

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Se encuentran dos amigos que hace tiempo que no se veían:

  • Hombre Juan, ¿qué tal? ¡Cuanto tiempo! ¿Qué es de tu vida?
  • Hola Luis, pues ando bastante bastante jodido de la espalda.
  • ¿Y eso? ¿Qué ha pasado?
  • Nada. Ya sabes que a mí siempre me han gustado las carreras de caballos ¿no?. Pues resulta, que el otro día fuí al hipódromo, y...chico, no sé donde me metí, pero la cuestión es que se me desabrochó el zapato, me agaché para atármelo, y de repente se me montó a mis espaldas un jockey y empezó a fustigarme.
  • ¿Y qué hiciste?
  • Pues nada, hice lo que pude. Quedé tercero en la carrera.

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1 comentario:

Paula dijo...

..he de decir que te quedaste con 0votos porque habia un complot..no dejaba votar,o por lo menos, a mi no me dejó...asique, si te sirve de algo, moralmente tenias un voto..se que no lo publicarán en ninguna lista de ganadores morales..pero dicho queda