lunes, 23 de noviembre de 2009

...la última vez

Cuando eres un pequeñajo te marcan muchos acontecimientos y los recuerdas toda tu vida. Sea porque es más fácil aprender, o sea porque los hechos que te suceden te influencian más, todo lo habido en los primeros años de tu vida están presentes en tu mente a día de hoy.

Los juegos que te entretienen de pequeño, las series de dibujos que ves, las películas que echan en televisión, en definitiva, la sucesión de pequeños acontecimientos que se convierten en una rutina agradable y que te hacen crecer.

Pero llega un día que, sin darte cuenta, has crecido y ya no haces eso que tanto te gustaba, eso que para tí era una forma de vida. Ya no juegas con los playmobil, ni con los cochecitos, ni ves esa serie dibujos animados, ni juegas al escondite...

¿Cuándo fue la última vez que hiciste cada una de esas cosas? Porque hubo una vez, y en el momento en el que lo vivías no eras consciente de que iba a ser la última. ¿Cuándo fue la última vez que jugaste a las canicas? ¿y la última que viste aquella película que tenías grabada en VHS que tantas veces veías y que tanto te gustaba?

No somos conscientes de la última vez que hacemos algo de pequeños, ni somos conscientes ahora de qué ocasión va a ser la última que hagamos cualquier acto habitual. Ya sea porque nos quitamos la costumbre, porque cambiamos de aires, o porque ya decimos adios a esta vida, nunca somos conscientes de cuando va a ser la última vez que comemos sopa de nuestras madres, que le damos un beso a nuestros padres, que le decimos algo a nuestros amigos, o que le damos una caricia a nuestras parejas. Nunca somos conscientes de cuando va a ser la última vez que vas a ver al vendedor de la panadería de al lado que tantas veces te ha servido y te ha sonreido, nunca eres consciente de cuando vas a dejar de ver a ese compañero de clase.

Y eso me duele, pero me duele aun más cuando, por una causa muy puntual y concreta, eres consciente de la última vez que, por ejemplo, vas a estar en una casa en la que has pasado momentos extraordinarios, la última vez que vas a ver a un familiar porque sabes que le ha llegado su hora, o ese amigo que sabes que se va y que nunca volverá. Esos momentos no quieres que nunca terminen, pero, lamentáblemente, finalizan, y ya nunca volverás a vivirlos. Y los recordarás siempre. Con más o menos melancolía y con más o menos sentimiento, pero los recordarás y te acompañarán siempre.

Es por ello por lo que, aunque suene a tópico, hago un llamamiento a todos los lectores para que viváis inténsamente cada uno de los momentos que os agrada vivir, por pequeños que sean.

El hecho de darle dos besos a tu tía que tanto cariño te ha dado, el hecho de darle los buenos días a tu familia por la mañana, el hecho de ver esa sonrisa del vecino todos los días, el hecho de abrazar a tu mascota, llegará un día que no se repetirán, y nunca sabrás cuando será la última vez.

Así que, y finalizo, cada vez que os despidáis de alguién que queréis, aunque sea obvio que os váis a volver a ver, despediros de la mejor manera, pues es posible que por un calentón os despidáis enfadados y por un hecho trágico, nunca volváis a veros. Tener un buen recuerdo de la última vez.

7 comentarios:

Yopopolin dijo...

Llegue aqui a traves de S., y me ha encantado esta entrada! me has hecho pensar en algo de lo que nunca me habia percatado...
no se si prefiero saber que sera la ultima vez de algo, y vivirlo consecuentemente, o por el contrario, vivirlo como una vez mas, para posterirmente darme cuenta de que fue la ultima vez...

wooow, tremendo tema reflexivo-filosofico el de hoy! genial!

un saludo!!

Menda. dijo...

Tu último párrafo me está haciendo pensar mucho, muchísimo. Esas palabras que nunca se dicen, o ese beso que, tal vez no por falta de ganas, pero si por vergüenza no se ofrece. Aprovechemos cada minuto.

(Felicidades, pecador).

Gilda dijo...

Felicidades pecador, y la verdad, que tus palabras dan que pensar, pero no quiero pensar demasiado.
Un besito e intentaré no perderte de vista.

S. dijo...

Espero no tener que despedirme de ti.
Estupenda entrada.

desireejurado dijo...

Buenas soi Desi y por varios enlaces llego aqui,aqui me quedo.Me encanto ....la ultima vez.Por desgracia todo llega y nunca sabemos cuando sera nuestra ultima vez asi que hasta que llegue disfrutare todos los momentos como si fueran el ultimo.Cuidense mucho

estoy_viva dijo...

Lo mejor es siempre no enfadarse intentar contar hasta diez o mas antes de hacerlo, no dejar para mañana pedir perdon, por las ofensas que hayas cometido, porque como bien dices puede ser que mañana sea demasiado tarde y eso siempre lo tengamos dentro de no haberle dicho perdona, lo siento, te quiero, no te enfades conmigo..etc
Me hice seguidora,,,,vengo de pecadora
Con cariño
Mari

Thiago dijo...

Bueno, recomendado por S. imposible no pasar a leerte... No sé, esa búsqueda del "último momento" de todo se me antoja imposible, pq ¿cómo hacerse la última paja pensando que va a ser la última? jaj seguro que se te baja... jajaja..

Y desde luego no pienso darle ese beso a mi tia, pq ella no me ha dado ningún cariño, cari, lo siento... jaja

Bezos.