viernes, 11 de diciembre de 2009

...elige tu propia aventura

  • Párrafo 1: Eres un espeleólogo de reconocida reputación y te encuentras en una cueva que no conoce ni tu santa madre. Está muy oscuro y tienes que ayudarte de una linternucha de mierda (no tenías más presupuesto). Vas acompañado del prestigioso doctor en dibujo técnico don Oldendongo Ramirez. ¿Y te preguntarás qué cojones pinta este tio a tu lado? ¿Qué más da? Es ficción y yo soy el que crea la historia ¿no? Pues si no te gusta la compañía te jodes, y no te quejes que te podría poner a un afamado político con cejas. Vais los dos con cierto miedo porque la cueva parece inexplorada, a pesar de que en la entrada te hayan cobrado 3 euros. Tras horas de camino véis al fondo una luz artificial. ¿Qué decides hacer? Ves al párrafo 3 si deseas seguir hacia ella. Ves al párrafo 5 si deseas ignorarla.
  • Párrafo 2: En este párrafo no se me ha ocurrido nada mejor que poner.
  • Párrafo 3: Seguís la luz y de repente véis que una enorme grieta en el suelo os impide el paso. Y recuerdas la película de Indiana Jones, en la que en una situación similar decía que "quien salte de la cabeza del león probará su valía". No ves ninguna cabeza de león pero una piedra que se ve, parece una roca. No estás muy convencido así que le dices al doctor Oldendongo que no tenga miedo y que él lo haga. Está justo al borde del precipicio y no se atreve. Si decides empujarle a ver lo que pasa ves al párrafo 4. Si decides que lo mejor es retirarte antes de que ocurra una desgracia ves al párrafo 7.
  • Párrafo 4: Empujas al doctor a traición hacia el precipicio. Y ves que lo de Indiana Jones no tiene nada que ver, y ves caerse al doctor metros y metros, rompiéndose falanges, faringes y uñas, hasta que desaparece de la profundidad que hay. Te sientes un poco culpable, pero a los 3 segundos se te pasa. A pocos centímetros de ti ves que la grieta se termina, y decides ir hasta allí para poder seguir hacia la luz de antes. Tras varios metros interminables (unos 7 metros) escuchas a gente. Eso es imposible, piensas, pero ahí están. Si decides seguir yendo hacia la luz a pesar de que haya gente, ves al párrafo 8. Si decides que ya está bien de juegos y quieres ir a casa, el autor del blog no te lo permite, así que pierdes y mueres. Fin de la aventura.
  • Párrafo 5: Que ignorante eres, ¿pero que no te das cuenta que debes ir hacia la luz para poder terminar feliz y contento la aventura? En fin, pierdes y mueres. Fin de la aventura.
  • Párrafo 6: Llegas hasta la luz y hasta la gente. Ves que hay un guía que explica la historia de la cueva y un grupo de turistas que le escuchan. Te das cuenta de que este es el grupo al que pertenecías antes de perderte con Oldendongo. Qué pérdida tan inútil la de Oldendongo. En fín, alguién tenía que morir en una aventura, si no, no existe el factor tensión. Enhorabuena, has ganado. Has conseguido terminar bien la aventura.
  • Párrafo 7: ¿He oido gallina? El autor del blog considera que lo eres. Por ello pierdes y mueres. Fin de la aventura.
  • Párrafo 8: Este párrafo sólamente está de relleno no sirve de nada. Sigue al párrafo 6.

4 comentarios:

Menda. dijo...

¿Puedo pedirme el afamado político con cejas? Es que el Oldendongo este no me transmite buenas vibraciones, y total, si el acompañante muere, que sea uno conocido y odiado (tal que el de cejas). ¿Que no?

Me pido el comodín del público, por si acaso.

S. dijo...

odio las cuevas...me dan claustrofobia,nunca entraría en una de ellas,sí,soy una cobarde jajajaja

Darthpitufina dijo...

Qué tiempos aquellos los de elige tu propia aventura, que al final no elegías casi ná, como ahora...

Un besito aventurero.

Stultifer dijo...

Vinimos dando una vuelta y encontramos tu blog. Decidimos otorgarte, tras un minucioso estudio, el prestigioso galardón al MEJOR BLOG DEL DÍA correspondiente al viernes 18 de diciembre de 2009 en No sin mi cámara, por los contenidos y matices. Visitanos y comenta con nosotros. Saludos cordiales.
Vamos, que nos ha gustado mucho y hemos querido acercarnos a ti.
Puedes colgar el Premio voluntariamente en tu blog.
Ya formas parte de la Orden del Stultifer de Oro.
Y si tienes una escalera, o fotografías una, mándanosla a edusiete@gmail.com y la publicamos inventándonos una historia.