lunes, 12 de abril de 2010

...almendras

Mucho tiempo ha pasado desde el momento en que decidí hablar de la almendra, quizá hace 39 segundos. Y desde ese tiempo no he dejado de pensar en que este, mi blog, era un digno lugar donde plasmar mi concepto de la almendra. Durante este largo período desde el momento del pensamiento hasta el momento de plasmar la idea, le he dado miles de vueltas a la cabeza para que quede clara la idea, para que la gente sepa qué pienso acerca de la almendra. Vamos que he hecho lo de cualquier día, coger una estúpida idea y escribir a las bravas lo que salga saliendo, sin preparme nada, ni documentarme, ni contrastar la información, es decir, lo que hoy en día hace un periodista, que no un profesional del periodismo, que para mi punto de vista, periodistas hay muchos, y profesionales del periodismo cada vez menos... si queda alguno...

La almendra como palabra me gusta mucho, pronunciarla varias veces seguidas y veréis que gustito le cogeis a la palabrita. Almendra, almendra, almendra, almendra, almendra....

Bien, una vez que le habéis cogido gustito a la susodicha, es hora de hablar de la almendra como fruto del almendro (otra palabra que mola, almendro, almendro, almendro, almendro..., y aunque no tenga nada que ver, no me negaréis que la palabra leotardo también gusta).

La almendra es el fruto del almendro, es marroncita y tiene una cascarita que si le das un mordisquito para comértela te rompes los dientecitos, vamos que te jodes vivo. La gente normal le quita la cáscara con un cascanueces... ¿existe el cascalmendras? Como palabra mola eh. Bien, también utilizan la fuerza bruta... los brutos... o, u, otro utensilio léase martillo, extintor de incendios o ladrillo.

Una vez conseguido quitar la cáscara, queda el fruto marronáceo de sabor salado que tanto gusta a pequeños y mayores.

La almendra es el ingrediente básico de muchos alimentos que hoy en día nos inundan en los supermercados, como por ejemplo, los mazapanes, los turrones, las lentejas (¿qué os creíais, que la lenteja sale del lentejo?, je, pues no, la lenteja se manufactura a través del molido de la almendra, o al menos eso me enseñaron de pequeño... aunque... vaya, se reían de mí cuando me lo explicaban y me lo creía, eso quiere decir que.... ¡me tomaron el pelo!, bueno, pues considero oportuno tomároslo ahora como base de mi venganza).

Cuando te dicen que "hace un frío que parte almendras" quieren decir que "hace un frío que pare a un Dios", vamos que si no lo entendéis quiere decir que hace mucho frío.

Cuando te dicen que "tienes un ordenador que parte almendras" quieren decir que tu ordenador flipa mazo.

Ya véis que la almendra es la base de nuestra sana dieta mediterránea y de nuestro amado léxico castellano.

¡Dios salve a la almendra!

Nota: En caso de que Dios no exista, cosa poco probable para los creacionistas, y cosa 100% probable para los evolucionistas, (aquí hay para todos señora), las almendras han de ser salvadas por nosotros los humanos, dado que en el caso de que un humano no salve una almendra, ésta se sublevará y dominará el mundo junto con las demás almendras, y ¡cuidado! porque son muchas.

Yo salve a la almendra!

4 comentarios:

Stultifer dijo...

¿El pollo con almendras es que es un pollo que se alimenta de almendras o es un pollo que se cocina añadiendo almendras al guiso?

✿ Belle ✿ dijo...

a mi las almendras me encantan, los leotardos no jajaja

Tani dijo...

Puf! Cotesito, por primera vez no me gusta algo sobre lo que escribes. Es que la almendra la encuentro tan insípida, tan simplona, prefiero (y por mucho) los pistachos y nueces de castilla ;)

Bueno, bueno, una nuecesilla salada o con picante (sí, sí, los mexicanos le queremos poner chile a todo) sí me hace gracia.

Besucos!

S. dijo...

Voy a hacer un pollo con almendras que me va a quitar el sentido ummmm
La almendra es rica en calcio y muy buena para la salud,al igual que comer cote todo los dias.