viernes, 30 de abril de 2010

...el camino

Me encuentro en el camino, desconcertado al principio, pero emocionado ante la idea.

En este sendero que he de caminar me encuentro rodeado de jardines y de bellos animales, y una bonita melodía suena al fondo. La sigo.

Yo que he reído junto a tí, he llorado, he tenido historias que a nadie he contado e historias que hasta los jóvenes del lugar conocen. He probado las mieles del éxito y los amargos del fracaso. He corrido, he gritado, he bailado como el que más, he disparado, he hecho llorar, he hecho heridas, y ahora, en estos momentos, estoy haciendo la herida más profunda, pero entiéndeme, he de seguir este camino. Así es como se consigue el equilibrio.

Te transmitiré mi amor desde el final de este camino, pero me encontraré como un faro apagado en medio del viento, aun así, correré el riesgo de permanecer allí. No me queda otra.

Ando y ando y no paro de pensar. Me vienen fotos como recuerdos a la mente. Toda la gente que en mi vida ha pasado, todos los momentos vividos. Todo parece bonito rememorado de esta manera. Aquel baile, aquel beso, aquel abrazo... Lágrimas vienen a mí, pero he de seguir, no puedo retroceder. Sé que he sido feliz junto a tí y con eso me quedaré.

Pero sé que no he sido una buena persona, ni siquiera un buen soldado, no era deseo mío hacer lo que he hecho en esta vida como tal. Ese era mi destino, ocurrió así, y no hay más vueltas que dar.

Y ahora siento hacerte esta herida tan profunda, pero no depende de mí, espero que lo comprendas. He tenido que partir y hemos de ser conscientes de que no volveré. Mi último beso, mi última sonrisa, mi último pensamiento han sido para tí, deseo que con eso te quedes.

Maldita bala que me alcanzó.

He llegado al final de mi camino, un ángel me abre la puerta de la verja y me hace un gesto de bienvenida.

Te extrañaré.

3 comentarios:

S. dijo...

Ves?Esta es una de las entradas geniales de las que te hablo.
Plas plas

Pumara dijo...

que bonito escribes, que envidia, a mi me salen cosas del higado :(

Tani dijo...

Madre mía! No te digo que eres bipolar???
Este texto es emotivo, sensible, melancólico.Muchas felicidades por la inspiración de tus letras, mi Cotesito querido.

Un beso