jueves, 13 de mayo de 2010

...tetas

¿Cómo he podido dejar tanto tiempo para hablar, por lo que a mí respecta, del tema más importante que un hombre considera? Sí, ya era hora, hoy ha sido el día elegido para hablar de esa belleza llamada teta.

Las tetas pueden ser grandes, pequeñas, viejas, jóvenes, redondeadas o más ovaladas, pero no dejan de ser tetas, y es que una teta es una teta, y si son dos, mejor oye. Todas son igualmente valoradas por mí. Todas son preciosas si se ven con buenos ojos, y vaya, considero que tengo buenos ojos. Es que es tan inexplicable la sensación que estoy sintiendo ahora mismo cuando me pongo a pensar en las tetas que he visto y las que no. ¿Cómo serán las tetas de...? ¿Serán así? ¿Serán asá? Es igual, las vería encantado, y si se dejasen tocar, lo haría sin ningún tipo de duda. Las mimaría, las trataría con cariño, amor, calor humano. ¡Vivan las tetas!

Si consigues tocar una teta logras tocar el cielo, y es que es maravillosa la sensación que se tiene cuando se consigue ver aquella teta que tanto añorabas ver. Siempre te preguntabas como serían, y cuando por fín puedes verlas, un foco de luz empieza a iluminarte desde la altura y una melodía que suena tal que "¡Aleluya! ¡aleluya!" empieza a sonar, mientras que tú miras hacia al cielo y das gracias a aquel del que dudas de su existencia, aunque empiezas a creer en él.

No es facil lograr ver o tocar una teta, pero en el momento en que se consigue te sube la adrenalina, tus pulsaciones aumentan y todo en tí es excitación. Y quieres más y más, has visto una, y quieres ver otra y otra y otra. En tus ojos sólo ves tetas y tu mente ha olvidado todo lo que no se refiera a tetas. Si en mucho tiempo no has podido ver unas tetas, te las imaginas, tu cerebro sabe bien lo que te gusta y te las aporta para que puedas visualizarlas en tu mente. ¡Qué grandes momentos! O también, si no te gusta imaginar, puedes ir a Internet, que allí siempre hay dispuestas a ser visualizadas, y ahí si que hay variedad, negras, blancas, morenas... de todos los tipos, tamaños y colores. Pero donde esté verlas y tocarlas en la realidad que se quite lo demás.

Pueden ser insinuadas, tapadas bajo elementos que las ocultan, unas incógnitas al fin y al cabo, pero que siempre gusta lograr dar con ellas.

Y es que, no lo puedo negar, me gustan las tetas. Aquí os dejo una imágen del último par de tetas que he visto, y son bien bonitas.

Disculpar si en vez de llamarlas Theta, como originalmente se les llama, las he escrito por teta. He querido castellanizarlo a mi manera un poco.

3 comentarios:

Stultifer dijo...

No olvides disfrutar con el queso de tetilla.

S. dijo...

A mi me pasa lo mismo pero con los penes.¿Cómo será su pene?chico,grande,resultón,circuncidado,largo,ancho...algunos se dejan ver y otros no...en lo que lo diferencio con las tetas es que cuando los tocas no llegas al cielo,porque te puedes llevar alguna que otra decepción.
Gracias Cote por hacer que durante 10 minutos mi cabeza haya sido lo más parecido a una peli de destape de los años 60.

Tani dijo...

jajaja. Cote, vivan las Thetas, y las tetas.

Bueno, la verdad a mi me pasa algo similar pero con los dedos de los pies :S no hay cosa que me intrigue más que saber si un chico tiene los 10 deditos y si están bien formados, vamos, es que además de un pene de grosor aceptable (grueso, pues) para mi es indispensable que los dedos de los pies sean bellos.

Estoy enferma,lo se

Un beso