miércoles, 23 de junio de 2010

...kulumteria

No estoy sólo en este lugar inhóspito. En algún sitio, escondido, me acompaña un ser de la mitología kulumteria al cual debo derrotar. Se trata del Kristintor, un ser mitad anca de rana, mitad hígado de cerdo. Es un temido enemigo que ha estado aterrando a los habitantes de este lugar.

Y me han contratado para erradicar este problema. Soy Mc Agüen Díez, un ex combatiente en la guerra de mi casa por el mando del televisor. Estoy experimentado en la cultura kulumteria y soy la única persona que ha sabido derrotar a seres mitológicos como éste. Derroté al Slurminator, un ser mitad ceja, mitad ceja, también se le conoce como el temible Unicejo. También derroté al Procrastinator, otro horrible ser kulumterio conocido por hacer vagos a otras personas.

Tras estos logros, soy conocido en el mundo entero, y ahora estoy en esta selva maldita dispuesto a matar al Kristintor.

La mitología kulumteria está fechada en el siglo MCVIIVMMMCIVLLMMXXIVIXLMVXIMVCI A.C. (Antes de Cote). Los kulumterios eran miembros de una civilización que se encontraba en la región de Eyjafjalla, provincia de Villa Mierda de Arriba (Massachusetts).

Atravesando esta isla, apartando hojas, cortando maleza, cruzando suelos pantanosos, evitando pisar cacas de perro y luchando contra las picaduras de los mosquitos de la muerte agridulce, estoy buscando al Kristintor. Y creo que lo acabo de encontrar. Lo visualizo a cien metros, comiendo humanos transgénicos.

Preparo mi arma más mortífera, un periódico sensacionalista enrrollado. Sigilósamente me acerco hasta el Kristintor, me dispongo a darle una somanta de ostias con mi temible arma, pero... ¡oh!, ¡¿qué veo?! Sobrevuela sobre nuestras cabezas el ser más mortífero de la cultura kulumteria que no se le veía desde hacía eones. Ante este ser no hay defensa que valga. Supera a todos los seres de cualquier mitología. Me escondo sin que el Kristintor se entere de mi presencia y me dispongo a presenciar el acto más dantesco que jamás haya visto.

Este ser diabólico desciende de las alturas y sin dar opción a defenderse al Kristintor, acaba con él de una forma sangrienta, gore.

Asustado, huyo, pero me detecta, corro despavorido, pero me sigue, ¡me sigue!, ¡acabará conmigo!, ¡corro!, ¡corro! ¡¡¡¡Nooooo!!!!

Este ser de la mitología kulumteria ha vuelto, y nadie está a salvo. Es el ser más despreciable, despiadado y violento que existe. Se trata del Reformalaborator. El mundo se va a acabar.

II CONCURSO INTERNACIONAL CABECERAS BLOG HOY HABLARÉ DE... (BASES)

2 comentarios:

S. dijo...

¿No hablaras de tu jefe?¿la suegra quizás?jajajajajja me ha matao eso de antes de cote jajajajaja

Tani dijo...

jajaja, un supervisor? Nuevo jefazo de la vidaza???
Corre Cotesito, que no te agarre.
Muaaack