miércoles, 21 de julio de 2010

...aventura bajo el mar

Me encuentro sólo en una barca que vaga por la alta mar desde hace nueve días. Sin alimentos y sin agua potable desde hace tres, y con altas temperaturas de calor, desfallezco poco a poco. No tengo grandes momentos de lucidez pero en uno que parece que lo es, decido que lo mejor para sobrevivir es sumergirme en el mar, así que le hago grandes agujeros en el suelo a la barca. Empiezo a hundirme y tras agónicos momentos, tanto la embarcación como yo permanecemos bajo el mar. Ambos nos dejamos caer sin hacer esfuerzos por mantenernos a flote.

Parece que el sufrimiento de la barca por mantenerse sin oxígeno es menor que el que tengo yo, pero ¿un objeto va a ser más que yo? Decido no sufrir por no tener oxígeno y me dejo caer hasta las profundidades del mar sin más.

Una vez posados los pies sobre el fondo, a unos 700 metros de la superficie diría, veo a a lo lejos, al fondo de una cueva, una luz y la sigo. Es la típica fiesta de personas con cabeza de conejo que te dan de lado cuando les pides pasar. Les ignoro y entro a formar parte de la fiesta.

Me sitúo en la barra del bar y le pido al camarero una soda. Me la sirve con malos modales y decido no pagarle. Me dice que aquí no se paga con dinero, que se paga besando a la chica más bonita del lugar. Por lo tanto, decido que merece la pena pagar.

Voy en busca de la chica más bonita del lugar, una cabeza conejo preciosa veo al fondo. Voy hasta ella y le pido matrimonio y me dice que sí, pero que sólo se casará si su padre, el rey rana del lugar, me da su aprobación.

Su padre me dice que me dará la aprobación si me echo la siesta en la cueva de las tinieblas lastimosas. Acepto, todo por la mujer cabeza conejo de mi vida.

Me despierto y estoy en un hospital, intubado, rodeado de personas con cabezas humanas. Me dicen que me encontraron en una barca desmayado en el medio del mar.

No les creo, imposible, les digo que yo siempre he vivido bajo el mar rodeado de personas con cabeza de conejo. Todo por que me devuelvan junto a mi futura mujer, mi amada cabeza conejo que conozco desde hace un día.

Me creenl. Al final admiten que todo es un complot de los humanos con cabeza normal contra los humanos con cabeza de conejo que son capaces de vivir sin oxígenos a altas profundidades del mar, porque éstos son ligeramente bordes con personas con cabeza normal en fiestas donde sirven soda en cuevas bajo el mar.

Ya lo sabía.

Oh amada cabeza conejo, ¿cuándo volveré a verte? Ven a la superficie, encuéntrame y bésame, que no puedo vivir sin tu amor de un día. Maldita suerte la mía, que unos malditos humanos con cabeza normal me han privado de mi primer amor con cabeza de conejo.

Todos tenemos derecho a un primer amor así. Oh cabecita conejo, espérame, que te volveré a hacer mía, te volveré a hacerte sentir mujer con cabeza de conejo. Y tú me harás sentir querido por primera vez.

2 comentarios:

Stultifer dijo...

Buckler 0,0

Tani dijo...

Insisto, hay buenos centros de rehabilitacion...

Es un texto muy bueno y bastante alucinado. De donde sacas la inspiracion, Cotesito?

Besos