jueves, 15 de julio de 2010

...Sandro

Según cuenta Sandro, él vive en un pequeño pueblo donde la gente es muy antipática, nadie le saluda, nadie le devuelve un alegre comentario, todos pasan de él y nadie quiere saber nada de él.

Sandro realiza todos los días las mismas rutinas. Se despierta, se va a realizar la compra a la pequeña tienda que tiene a dos manzanas de su casa, hace la comida, pasea por la calle donde todos le ignoran y vuelve a su humilde morada, a soñar con un lugar mejor y que el siguiente día sea alégremente diferente.

A Sandro nadie le ha visto entrar a la tienda que tiene a dos manzanas de su casa desde hace más de dos años. A Sandro nadie le ha visto saludar a nadie en ese tiempo. La casa de Sandro está inhabitada desde ese tiempo. De Sandro poco se recuerda. Y es que lo que Sandro no sabe... es que está muerto y que todo ha cambiado.

Yo sé lo que opina Sandro, sé lo de su muerte, sé lo de que la gente pase de él porque...nadie le ve. Es un espectro. ¿Por qué lo sé? Pregúntamelo cuando me veas.

Si es que me ves...

2 comentarios:

Tani dijo...

Cotesito hermoso, adorado, querido, extrañado me alegra leerte de nuevo y que mejor que un texto con ese toque de misterio que sueles manejar tan bien. Pero, no murió ete año???? claro, puede ser otro Sandro y no el que yo estoy pensando

Muaaack, precioso.

S. dijo...

Ainsssss jejejejejje bueno,es lo mismo que cuando yo me pongo mi traje de invisibilidad,supongo...