miércoles, 29 de septiembre de 2010

...la inspiración de Onene

Onene oh nene nene oh nene nene oh Onene.

Cuando te miro las campanas suenan como cuando el amanecer empieza. De una manera ilusionante y esperanzadora. De una manera que me hace despertar del más largo sueño, por bueno o malo que sea, me despierta y me hace asimilar lo que vivo. Me hace sentir vivo, me hace sentir un hombre, me hace un ser creado para mirarte y sentirme especial.

Sólo te miro y siento como unos angeles bajan del cielo y me suben a él. Y desde allí, el lugar más privilegiado de esta tierra, estas tú, mirándome, y yo sintiéndote hasta lo más profundo de mi ser. Lo que circula por mis venas es ilusión de conocerte y seguir mirándote siempre. En mi cabeza sólo pensamientos de ti recorren e inundan mi cerebro, los pasos que doy son para acercarme más a tí y el aire que respiro es tu aroma embriagador.

Onene oh nene nene oh nene nene oh Onene.

Y no quiero parpadear porque perdería el ritmo que mi corazón ha impuesto al verte, no quiero desacompasarme de esta situación tan encantadora, tus ojos, tu sonrisa, tu cara angelical me devuelven esa mirada, una mirada tierna, sensual, agradable, sexy, y todo lo bueno que se puede decir de esa mirada es poco.

No quiero que se acabe el momento de seguir viéndote pero sé que llegará ese momento y tendré que cerrar los ojos. Pero en mi retina siempre se quedará registrada tu imagen. Volvería a nacer y a vivir mi apesadumbrada vida para tener un sólo segundo para mirarte como ahora estoy haciendo.

Onene oh nene nene oh nene nene oh Onene.

Me llenas de gozo y satisfacción sólo con tus ojos. Me llenas de amor y paz y no has hecho nada para ello, sólo mirarme, ni siquiera has pronunciado ni una palabra y ni siquiera sé como te llamas. Pero en el momento en que tenga que mirar hacia el horizonte y tú no estés, te recordaré con el nombre de Onene.

Onene oh nene nene oh nene nene oh Onene.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

...herida de terror de tercer grado

Ayer fui a casa de un amigo que tengo desde hace años. Es un amigo que cuando lo conocí lo consideraba como normal, pero de un tiempo a esta parte su excentricidad ha ido aumentando hasta límites insospechables.

Ayer fui a casa de ese amigo porque me llamó preocupado. Nunca antes me había hablado con esa voz nadie. Parecía angustiado. A esa casa únicamente entré hace 4 años y era una casa muy bien decorada y limpia.

Ayer fui a casa de ese amigo y ví lo que él vio. Y temo que me vuelva igual de loco como él se ha ido volviendo con el paso del tiempo. Porque lo que yo ví ayer, él lo lleva viendo durante varios meses.

No le agradezco para nada que confiase en mí para enseñarme lo que iba a acontecer ayer a las 22:35 de la noche en el interior de su casa. Él dice que todos los días lo tiene que sufrir, yo digo que eso es humanamente imposible de revivir.

Me llamó a las 21:00, y yo estaba cenando. Me dijo con una voz aterrada si le podía hacer el favor de ir a su casa. Ya sabe que vamos diciendo por ahí que algo le pasa y que últimamente está como ido, con la mirada perdida, que está loco.

Lo que él quería era que sus todavía amigos fuésemos y viésemos lo que ocurría día tras día en su casa. Él comprendía que le tratásemos de loco. Él quiere que ahora le comprendamos y yo ahora le comprendo.

Me planté en la puerta de su casa a las 21:57, al igual que mis amigos que llevaban esperando varios minutos. Decían que habían tocado a la puerta pero que nadie respondía, y veían que había luz en las ventanas pero no se veía nada a través de ellas.

Si nos llamó para ir inmediatamente a su casa, ¿por qué cuando llegamos no nos abría? A las 22:00 nos abrió la puerta a los 5 amigos que allí estábamos con mirada aterrada, diciendo con voz acongojada "entrad, amigos, entrad, va a ocurrir otra vez".

Entramos y lo que hace años era una casa en la que se podía habitar de una manera digna, se había convertido en un lugar inhóspito, dantesco. Todo estaba roto, caído, sucio, lleno de insectos, moho y demás elementos insalubres.

"A las 22:35 en la habitación que tenéis delante, viviréis la peor experiencia de vuestras vidas, yo la llevo viviendo durante meses todos los días, y cuando salgo de casa me tacháis de loco. Muy bien, tachémonos todos de locos despues de esta noche". Nos dijo.

"Os he traido aquí para que veais lo que a mi poco juicio que me queda dicta, es lo que me ha hecho volverme en lo que soy, alguien que ha ido perdiendo la cabeza día tras día, y que no sabe qué es la realidad y qué es imaginación". Continuó.

La habitación estaba cerrada, sin pedir permiso la abrí y ví una habitación impoluta, totalmente diferente al resto de la casa, inmaculada, como si la limpiasen cada segundo. "Paciencia amigo, todo cambiará en pocos segundos, cerrémosla". Me dijo.

22:35. Mi amigo apagó las luces de la casa y empezó a verse por la rendija de la puerta una luz intermitente como si de un foco a punto de fundirse fuese. Allí estábamos, delante de la puerta cerrada de la habitación, ojipláticos mis amigos y yo.

"Es ahora, ahora es cuando ocurre, CUIDADO!" Dijo. Y la puerta se abrió sóla de manera impactante, con un vendaval, dejándonos a la vista lo que acontecía en esa habitación, o ¿debería decir sala... de tortura?

A la luz del foco parpadeante se veían dos siluetas de personas, una sentada en lo que viene a ser un sillón de dentista, y otra de pie. La primera gritaba de un dolor indescriptible e inaguantable y la segunda utilizaba todo tipo de utensilios para torturarlo.

Pequeños charcos de sangre iban formándose en el suelo que provenían de las múltiples heridas del torturado. El que estaba de pie llevaba puestos unos guantes y cogió con sumo cuidado la siguiente herramienta.

Un cuchillo de cocina que utilizó en los ojos de su víctima. Con la punta empezó a deslizarlo de arriba a abajo por el globo ocular diseccionándolo por la mitad. Dos de mis amigos se desmayaron, el dueño de la casa se arrodilló mirandolo todo y pronunciando palabras ininteligibles.

Otros dos y yo seguíamos mirando incrédulos de lo que estaba aconteciendo. La víctima dejó de gritar muriendo del dolor. El torturador prosiguió quitándole la piel a tiras, extirpándole todos y cada uno de los órganos...

Se quitó los guantes, se dirigió hacia nosotros y nos dijo con voz grave "¿habéis disfrutado?". Se apagaron las luces y se cerró la puerta. Nuestro amigo nos dijo que ya se había acabado que podía abrir la puerta sin miedo a ver nada más. No había ningún resto de lo ocurrido.

"Cada día es una persona diferente la que es torturada, mujeres, hombres, ancianos, niños..., todos mueren a manos de esa bestia a las 22:35. Mañana será otra persona la torturada y no sé quién, ni por qué en mi casa ocurre esto". Dijo.

Desperté a los amigos desmayados y nos fuimos. Fue una experiencia horrible. Acabo de llamar a mi amigo dueño de la casa y le he dicho que se venga a dormir a la mía. Me ha dicho que no. Incrédulo le he preguntado que por qué.

"Me he vuelto loco, sí, pero porque cada día que veo a esa macabra persona torturar, me pregunto que por qué disfruto. No me pregunto qué razones habrá para que este fenómeno paranormal ocurra en mi casa. Simplemente disfruto del espectáculo".

¿Qué cojones ocurre en su casa? ¿Qué extraña razón hace que el ser humano disfrute viendo sufrir a los demás de una manera tan despiadada? No sé la respuesta a ninguna pregunta, sólo sé que, escribiendo estas líneas y pensándolo ahora bien me he dado cuenta de que... yo también disfruté.

martes, 21 de septiembre de 2010

...Arampanuh

Arampanuh ya no tiene ninguno de sus viejos amigos. Se siente sólo y sin fuerzas de seguir adelante en este mundo cruel.

Sin embargo no siempre ha sido así. Él siempre ha destacado por ser una buena persona y tener muchos y muy buenos amigos.

Pero los tiempos cambian y con ello las personas. Cuando era joven siempre estaba solicitado y siempre cumplía los deseos de la gente, pero ahora....

No, ahora no. A Arampanuh ya no le llama la gente, ya no queda con nadie, y se pregunta qué ha hecho para estar en esta situación.

Posiblemente él no tenga ninguna culpa, y seguramente sus antiguos amigos piensen que ellos mismos tampoco tengan la culpa.

La culpa de que Arampanuh hoy se sienta sólo y no tenga a nadie, es de la muerte, que a todos sus amigos se ha llevado menos a él.

martes, 14 de septiembre de 2010

...pesadilla

-Matsumoto: Me acabo de despertar de una pesadilla. Ha sido horrible, me he levantado alterado y nervioso. En mi vida he tenido muchas pesadillas pero ninguna como esta. Me voy al baño y me lavo la cara con agua fria para despejarme e intento olvidar lo ocurrido. Voy a desayunar al piso de abajo donde está la cocina y empezaré a preparar el desayuno a Igumi.

-Igumi: Suena un teléfono y dicen que es para mí, me pongo y... Ahhh! ..... Buffff, que sueño. Tengo miedo, voy al piso de abajo a ver la tele o a ver si mi padre me ha preparado el desayuno, no puedo quedarme sólo ni pensando en lo ocurrido. No había vivido tanto terror en mi vida. Hola papá, tengo miedo.

-Matsumoto: ¿Qué te ocurre hija? Ven, cuéntamelo mientras te preparo el desayuno, coge una silla y siéntate.

-Igumi: Vale.... eh..... papá..... ¿qué es esto que hay en la silla? Esto no es nuestro.

-Matsumoto: ¿El qué?....... Oh, ¿qué es esto? Un pequeño muñeco con la figura de mi hija Igumi, sin los ojos. Oh, parece que tiene algo dentro de las cuencas... Ahhhh, Igumi, corre y ves a casa de tu tio Tagata sin mirar atrás.

-Igumi: ¿Pero qué pasa? Voy en pijama.

-Matsumoto: ¡¡Corre!!

-Igumi: Sí, voy.

-Matsumoto: Bien, ya la veo a través de la ventana correr hacia casa de mi hermano. Allí estará a salvo. Esto es justo lo que había soñado en mi pesadilla y sé como acaba. Por eso quiero que ella se salve. Voy a coger el cuchillo más grande de la cocina y lo voy a llevar hasta que eso me ataque. Espero tener suerte.

..............

-Igumi: No sé porque mi padre ha querido que me fuese a casa de mi tio Tagata, pero esto es justo lo que he soñado en mi pesadilla y no quiero que ocurra como en ella. Así que cuando llegue a casa de mi tio ya sé lo que tendré que hacer para evitar lo que ocurría en la pesadilla.

.............

Matsumoto: Lo que había en las cuencas de los ojos del muñeco con la figura de mi hija Igumi era sangre. Y al tirarlo al suelo lo he manchado todo. ¿De quién será esa sangre? Estoy muy nervioso pero creo que saldrá todo bien. Alguien baja del piso de arriba. Pero no habita nadie más aquí. Mi hija se ha ido asi que... ¿Quién o qué baja?

.............

-Igumi: Hola.... tio Tagata.... ¿qué tal? .... perdona.... que venga.... así de extasiada.... vengo corriendo desde....casa..... me ha dicho..... mi padre que.... que venga... porque.... porque algo pasa en casa....

-Tagata: Hola Igumi, entra, ¿qué ocurre? Había soñado que vendrías... así... en pijama... entra.

-Igumi: Sí.

.............

-Matsumoto: ¡¡¡No puede ser!!!! ¿Igumi? Pero si te he visto que te habías ido. No es posible que hayas entrado sin que me enterase..... Tú no eres Igumi, has adoptado su forma, pero no eres ella. Tienes los ojos blancos y el rostro pálido, además de andar.... raro.... como.... ¡¡¡poseída!!! Pero no eres ella. ¿Qué quieres? Esto no lo había soñado, sabía que venía un ente, pero no con esa forma. De todas maneras, sé lo que ocurre y sé como evitarlo. ¡¡¡Ven Igumi!!! ¡¡¡VEN!!!

............

-Tagata: Ponte cómoda Igumi. ¿Quieres ducharte? Eres una adolescente muy atractiva, ¿lo sabías? Venga, estas muy sudada, te prepararé el baño del piso de arriba. Espérame aquí.

-Igumi: Gracias tio Tagata.

...........

-Matsumoto: No eres mi hija, no eres mi hija, acércate. Le empieza a brotar sangre de las muñecas, ¿será esa sangre la del muñeco? Debo estar prevenido para cuando esté a mi altura. El ser que adquiere forma humana y yo, frente a frente. ¿Será mi cuchillo y mi habilidad para clavárselo suficiente para acabar con esta criatura?

..........

-Igumi: Oh vaya, parece que llaman por teléfono al tio Tagata, voy a cogerlo mientras él está preparándome la bañera. A ver que quieren.

..........

-Matsumoto: ¿Se para? ¿Mira hacia el piso de arriba y me indica que suba? No puedo hacerle caso, voy a acabar con esta criatura. ¡¡¡Toma!!! ¡Toma maldito ser!!! Pero.... no le hago nada, de sus heridas hechas por mí le sale mucha sangre, pero no se derrumba, sus ojos blancos se tornan de color, su piel deja de ser pálida, sus heridas de la muñeca han desaparecido aunque del resto siga saliendo sangre, y una voz del inframundo con un lenguaje del pasado me habla. No le entiendo pero me indica que suba. Finalmente le hago caso, ¿qué pasará arriba? ¿Estará la solución a este enigma? Mi pesadilla está convirtiéndose en realidad. Tal y como la he soñado.

........

-Igumi: Ti... tio... tio Tagata.... te te te.... te llaman por teléfono. Con tu voz... se han puesto al teléfono y.... y han dicho que te pongas, dicen que......... que es de tu parte.

-Tagata: ¿Qué? ¿Cómo es posible? Voy, tú tomate un baño relajante que voy a ver qué quieren.

.........

-Matsumoto: Estoy subiendo por las escaleras y no quiero que ocurra lo que pasaba en el sueño. Dime que tras esta puerta no se esconde.... Abro la puerta y.....

........

-Tagata: ¿Dígame? .... Sí soy yo, ¿de parte de quién?..... No puede ser, ese soy yo.... ¿cómo que eso ya lo sabe? Oiga, si esto es una broma me está asustando, ¿cuál es mi dni?.... no puede ser.... pero si soy yo.... ¿esto qué es? ¿qué quiere?..... No, eso no, eso no puedo hacerlo, no, voy a colgar......

.......

-Matsumoto: ¡¡¡¡¡ NOOOOOOOOOOOOOOOO !!!! ¿Por qué? (lloros) ¿por qué? (se arrodilla) No puede ser.... ¿qué he hecho para merecer esto? (lloros) ¡¡¡¿Por quééééééé?!!!

......

-Tagata: Igumi, voy a entrar al baño.

-Igumi: Sé a qué vienes. Esto lo he soñado, ha sido mi pesadilla y sé lo que vas a hacer. Vienes a violarme, matarme, descuartizarme y a entregar los trozos a mi padre, pero a él le verás destrozado morálmente por lo que ha pasado en su casa, ¿y te preguntarás qué ha pasado en su casa? Pero no te lo voy a decir, sólo te digo que antes de que me violes mi padre te va a llamar por teléfono y dirá que quiere hablar conmigo. Y entonces....

-Tagata: Sé lo que has soñado, porque yo también lo he soñado. Y sé que tu padre lo ha soñado. Y falta una persona más que todos sabemos que también lo ha soñado.

-Igumi: ¿Qué persona? Yo desconozco quién lo ha soñado. ¿Mi padre lo ha soñado?... Llaman por teléfono, ves a cogerlo.

-Tagata: No. No voy a dejar que mi pesadilla se haga realidad.

-Igumi: Tu pesadilla se hará realidad cuando me toques.

-Tagata: ¿Qué quieres decir?

-Igumi: Tócame y lo sabrás.

-Tagata: Voy a entrar y a ignorar el teléfono.

-Igumi: No lo has ignorado. Ya sabes a lo que me refiero.

-Tagata: No! Voy a violarte porque siempre me has gustado, te voy a follar te guste o no!

-Igumi: Adelante, gritaré como si me hicieses daño de verdad pero no me lo harás, y gritaré más pero nadie me oirá, ¿sabes por qué?

-Tagata: ¡Calla!

-Igumi: Porque yo ya estoy muerta y sólo tú y mi padre me veis.

................

-Matsumoto: ¿Y ahora quien llama a la puerta? Voy a bajar. El ser con la figura de Igumi ya no está. ¿Qué cojones está pasando? ¿Y por qué Igumi está muerta arriba en mi habitación si se había ido a casa de mi hermano? ¿Por qué se hace realidad mi pesadilla? Oh.... Tagata, ¿qué haces aquí?

-Tagata: Te traigo los restos del cadáver que acabo de descuartizar de tu hija Igumi. La he violado, aunque ya estuviese muerta... y la he cortado en pedazos. A mi casa ya había llegado muerta, ¿qué le has hecho?

-Matsumoto: No puede ser. El cadáver de Igumi está arriba, ¿cómo es posible que tu traigas el cadáver de Igumi, si ella está muerta en mi habitación?

-Tagata: Me estás diciendo que hay dos Igumis.

-Matsumoto: Dos no.... tres, ¡¡¡ahí está!!! ¡¡¡Detras de tí!!!

-Tagata: No no ¡¡¡¡¡¡¡no!!!!!!!!!!!

-Matsumoto: Ahora conviviré con tres cadáveres y un ser satánico que toma forma humana, pero actúa como un ser de ultratumba que es. ¿Tendrá algo que ver todo esto con lo que pasó anoche? Enigmático cuando menos. Ohhhh, me desmayo.

...........6 DÍAS DESPUÉS..........

-Matsumoto: Querido diario. "Trulpimazina activa" aun en dosis pequeñas, provoca alucinaciones extremas terroríficas, haciendo que tus peores pesadillas soñadas se conviertan en realidad. Tras la ingesta de esta poción de mi invención y haber vivido los peores momentos de mi vida, me desmayé siendo algo natural por las experiencias terroríficas vividas. Te permite vivir diferentes experiencias especialmente fuertes desde el punto de vista de diferentes personajes de tu entorno, siendo verdaderamente reales e impresionantes. Doy por concluida la investigación. Pronto empezaré a comercializarlo entre los jóvenes. Si quieren experiencias fuertes, las tendrán.

jueves, 9 de septiembre de 2010

...I edición de "Cree su Concurso y Gane Usted Mismo"

(Aplausos de público del inicio de concurso, ya sabes, plas plas plas plas)

(Entra el presentador, un poco feo para mi gusto, primer plano de su careto)

Presentador: Hola hola hola, querido público, empezamos un nuevo concurso en el que lo facil es ganar y lo dificil es concursar. En "Cree su Concurso y Gane Usted Mismo" sólo concursa una persona y siempre va a ser Cote, asi que desista de llamar a este número de teléfono que aparece en pantalla para intentar concursar, porque es un timo, y nunca será registrado como concursante, aunque esté minutos y minutos respondiendo corréctamente a preguntas inútiles, porque nuestro interés está en que, usted se gaste dinero para que podamos dárselo al concursante eterno. Anualmente, Cote irá concursando y lo emocionante será ver como participa. La tensión está asegurada. ¿Quién ganará? Lo veremos hoy aquí.

(Efecto de cortinilla para ver el careto del concursante Cote en primer plano)

Presentador: Hola Cote, ¿cómo está?

Cote: Ehhh... 1921.

Presentador: No! Siguiente pregunta, ¿está preparado para concursar y ganar miles de euros?

Cote: Ehhhh.... esta me la sabía.... pero paso.

Presentador: No!!!! La respuesta correcta era "NO". Como verá, querido público, hemos decidido hacer este concurso para que, el tontuno de Cote pueda ganar algo en su vida, por eso no pueden concursar más personas.

(Aparece por pantalla el típico cartel de "Ronda Final")

Presentador: Bueno, parece que fue hace un minuto cuando empezamos el concurso y ya estamos en la ronda final. De hecho... fue hace un minuto cuando empezamos, y Cote ha contestado mal las dos preguntas que se le han hecho, pero al no haber más participantes, ha pasado diréctamente a la "Ronda Final". ¿Cómo se siente, Cote, al haber hecho una primera fase de mierda sin dar ni una, y haber pasado a la final demostrando que está enchufado y no tiene ni idea?

Cote: Ehhhh... elijo la opción C.

Presentador: Nooooo! Pregunta final, si acierta concursará al año que viene, si no, también. Atención, ¿En qué ciudad ganó España una medalla de plata de fútbol en los Juegos Olímpicos de 1920?

Cote: Amberes.

Presentador: Ehhhh... (cara de embobado agilipollado anodadado) sí... sí. Ehhhh, dirección, ¿qué hacemos? Esto no estaba contemplado.

(Voz en off de Dirección, con una voz potente y muy muy varonil, con pelo en el pecho aunque no se vea).

Dirección: Dale como ganador, estúpido, que al año que viene tiene que volver a concursar, que si no nos quitan la subvención.

Presentador: Y Cote se proclama campeón estúpido de esta primera edición de "Cree su Concurso y Gane Usted Mismo". Ya sabe, querido público, al año que viene, más.

Cote: Pero.... ¿qué he ganado? ¿Cuánto?

Presentador: Ehhhhhh, hasta el año que viene, querido público.

(Aparecen por pantalla los créditos del programa con fondo transparente, viéndose como entran tres seguratas y reducen con patadas a Cote para que no pida lo que, a base de esfuerzo y pundonor sin que nadie le haya dado nada, se merece).

Concursante: Cote

Presentador: Cote

Dirección: Cote

Segurata 1: Cote

Segurata 2: Cote

Segurata 3: Cote

Guión: Cote

viernes, 3 de septiembre de 2010

...estadísticas sobre mí

Parece una estupidez y lo es, pero si lo recoge el Instituto Nacional de Estadística aparte de estúpido también es curioso. Así que centrémonos en el concepto de curioso que es lo que me ha llevado a realizar esta entrada, que por una vez hay que dejar de realizar entradas estúpidas, que uno ya tiene una edad (hay gente que se rumorea que tiene dos edades).

Empecemos.

En España, según el censo de 2009, hay 41002 personas que tienen mi nombre, y la provincia con mayor proporción de esos nombres es Lugo, y la menor Girona. En mi provincia somos 145.

Mi primer apellido lo comparto con 16812 personas, algunos de ellos lo tienen como primero, otros como segundo, y otros como los dos. La provincia que más apellidos como mi primero tiene es Barcelona, y la que menos Ávila.

Mi segundo apellido lo comparto con 571 personas en toda España, la mitad de ellos lo tienen como primero y la otra mitad como segundo. Mi apellido sólo se encuentra ubicado, a excepción de algun caso aislado, en Zaragoza, Teruel, Castellón, Girona y Barcelona, siendo en esta última la provincia en la que más se encuentra.

No he encontrado casos en los que haya gente que tenga mi nombre y apellidos en el mismo orden.

No sé a vosotros, pero a mí me resulta curioso, y creo que, como yo, alguno accederá al censo de apellidos.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

...mi vecino del pueblo (VIII)

Tal y como conté en la séptima parte, este verano volví a mi pueblo y otra vez fui a visitar la casa de mi vecino. Sí, aquella que tantos horrores me hizo vivir el año pasado, y esta vez me los hizo volver a vivir, pero de una manera mucho más... bueno, mejor os paso a contar detalladamente lo que aconteció sin más preámbulos.

Eran las 0:15 de la noche de aquel fin de semana de verano. Mis padres se acababan de ir a las fiestas del pueblo de al lado, y nada ni nadie se veía por las calles de mi pueblo, así que decidí que era el mejor momento para realizar la investigación de nuevo en esa casa de mi vecino, para comprobar que lo que ocurrió el año pasado ya pasó y no se volvería a repetir. ¡Qué equivocado estaba!

Las calle estaba iluminada por la luna y el silencio absoluto de la noche lo rompía alguna vez unos molestos grillos. Ahí estaba yo, delante de la puerta de mis difuntos vecinos, precintada por la policía por los hechos que ocurrieron el verano pasado. Nada se escuchaba ni fuera, ni dentro. Volví a hacer uso de mis conocimientos para abrir la cerradura de la puerta, sin necesidad de quitar las cintas de la policía que la precintaban.

Un ruido a bisagras oxidadas hacía presencia cuando empecé a abrir la puerta y algunas telarañas tuve que quitar. Rápido y veloz entré y cerré sin dejar constancia a nada ni nadie que yo había entrada en la casa prohibida, y encendí la linterna. Todo estaba tal y como lo dejé el año pasado. Ni un segundo pasó desde que entré y empecé a escuchar gritos ensordecedores de niños. Parecían estar siendo maltratados. ¿Pero cómo? No me lo explicaba. Llevaba toda la semana en el pueblo fijándome en la casa, y nadie entró, y durante mi ausencia me dijeron los vecinos que no había entrado nadie pues estaba precintada por la policía y a veces vigilada.

No había tiempo para preguntas, había niños que estaban gritando y parecía una situación en la que necesitaban ayuda, no me paré a pensar y fui hacia los gritos que parecía que provenían del piso de arriba. Iluminando la estancia con la linterna y habiendo cogido el famoso bate que portaba en mi mochila, fui sigiloso en ayuda de los niños.

Cuando ya estaba en el segundo piso me dirigí a la puerta cerrada en la que tras ella se escuchaban a los niños que, aun haciendo el ruido de subir las ajadas escaleras de madera, no cesaban de llorar. Me dispuse a abrir la puerta portando el bate, pero de repente, ví por el rabillo del ojo que en el piso de abajo, en la solitaria silla por la que mi vecino me miraba a través de su ventana durante mi infancia, algo se movió. La luz de las viejas farolas de la calle entraba por la ventana, y una sombra se movió girando la silla hacia mi. No había ningún cuerpo físico que provocase la sombra, pero ella venía hacía mí. Donde la luz de la calle ya no llegaba dentro de casa la sombra desapareció, pero intuía que lo que la provocase venía sin parar hacia mí. Intentaba iluminar con la linterna aquel fenómeno, pero nada se veía.

Los niños no paraban de gritar y aquel fenómeno de la sombra venía hacia mí. Me armé de valor, quería salvar a los niños y luego ya vería lo que hacer. Portando el bate con una mano ya preparada para pegar a lo que quisiera que se me acercase, y cogiendo con la boca la linterna encendida, abrí rápidamente, con mi mano libre, la puerta que escondía a los gritos tras ella, y...